Por qué empezamos con esto
En 2017, notamos algo que muchos educadores ya sabían pero no se decía lo suficiente: no todos aprenden igual. Algunos estudiantes necesitan tiempo individual con un instructor. Otros trabajan mejor en grupos donde pueden hacer preguntas y escuchar las dudas de sus compañeros. La mayoría, en algún momento, necesitan ambas cosas.
Queríamos construir una plataforma donde esa flexibilidad fuera real, no solo una promesa. Un lugar donde un estudiante en Oaxaca pudiera tomar una clase en vivo con un instructor especializado sin tener que mudarse a la ciudad. Donde alguien con horarios complicados pudiera elegir entre sesiones grupales programadas o lecciones individuales que se ajustaran a su tiempo. Donde el aprendizaje no dependiera de estar en el lugar correcto en el momento correcto.
Hoy trabajamos con estudiantes de diferentes regiones, cada uno con objetivos distintos. Algunos buscan mejorar habilidades específicas para su trabajo. Otros quieren explorar algo nuevo. Lo que todos tienen en común es que necesitan un sistema que no les imponga un camino único, sino que les permita avanzar de la manera que mejor les funciona.
Momentos que marcaron nuestro camino
Inicio del proyecto
Primeras sesiones con instructores locales y estudiantes que buscaban alternativas más flexibles al modelo tradicional.
Expansión regional
Abrimos acceso a estudiantes de múltiples estados, desarrollando sistemas de conexión en vivo que funcionan incluso con ancho de banda limitado.
Rutas personalizadas
Lanzamos el sistema de rutas de aprendizaje adaptativas, permitiendo a cada estudiante combinar clases grupales e individuales según su progreso.
Comunidad activa
Más de 3,000 estudiantes activos mensualmente, con grupos de estudio colaborativo y sesiones de práctica dirigidas por la comunidad.